Los flotadores son dispositivos que se usan en el tratamiento de efluentes para eliminar aceites y otras sustancias flotantes de la superficie del líquido. Funcionan según el principio de la flotación, por el que las sustancias más densas se quedan en el fondo del tanque y las más ligeras, en la parte superior. Los flotadores pueden estar hechos de materiales como el caucho o los polímeros, y se pueden usar junto con otros equipos de tratamiento de aguas residuales, como decantadores y filtros. Además, hay dos tipos de flotación: una por aire disuelto y otra por aire disperso, que son:
La flotación por aire disuelto es un proceso de tratamiento de efluentes en el que se disuelve aire en el efluente y, a continuación, se libera para formar burbujas. Las burbujas se adhieren a las sustancias flotantes, como el aceite, la grasa y otros hidrocarburos, y las llevan a la superficie del tanque, donde se eliminan. Este proceso se suele utilizar para eliminar hidrocarburos ligeros u otras sustancias flotantes que son solubles en agua.
La flotación por aire disperso es parecida a la flotación por aire disuelto, pero en lugar de disolver el aire en el efluente, se introduce en el tanque como una mezcla de aire y agua. Este proceso se suele utilizar para eliminar hidrocarburos más densos u otras sustancias flotantes que no son solubles en agua.
Ambos procesos son eficaces para eliminar las sustancias flotantes de los efluentes, pero la elección del proceso que se vaya a utilizar dependerá del tipo y el nivel de contaminación del efluente, así como de los requisitos normativos y de tratamiento.
El proceso de tratamiento de efluentes con flotadores funciona así:
Es importante tener en cuenta que hay diferentes tipos de flotadores, cada uno adecuado para distintos tipos de efluentes y niveles de contaminación. Algunos flotadores están diseñados específicamente para eliminar el aceite, mientras que otros están pensados para eliminar sustancias químicas concretas. Además, se pueden usar junto con otros tratamientos, como los biológicos y los químicos, para eliminar otras impurezas del efluente.
Los flotadores son muy eficaces para eliminar aceites, grasas y otras sustancias flotantes del efluente, lo cual es importante para evitar problemas medioambientales y de salud pública.
Los flotadores son relativamente baratos de comprar y mantener, en comparación con otros métodos de tratamiento de aguas residuales.
Los flotadores son fáciles de mantener y manejar, lo que ayuda a reducir los costes operativos.
Los flotadores se pueden utilizar en diversos sectores, como el del petróleo y el gas, el de la alimentación y las bebidas, y el químico.