Un sistema de reutilización de agua es una instalación o conjunto de equipos diseñado para recoger y tratar el agua de fuentes no potables, como las aguas residuales, para que se pueda volver a usar con fines no potables, como regar jardines, limpiar edificios o verterla al alcantarillado.
EP es una empresa de tratamiento de agua que desempeña un papel fundamental en la protección del medio ambiente y en la búsqueda de soluciones para la gestión de su negocio; lleva 50 años trabajando con mucha dedicación y obteniendo resultados cada vez mejores.
El agua se recoge de una fuente, como las aguas residuales o las alcantarillas, y se transporta a la planta de tratamiento.
El agua se somete a procesos físicos, como la filtración, la floculación o la decantación, para eliminar las materias en suspensión y las partículas.
El agua se somete a procesos químicos, como el tratamiento con cloro u otros desinfectantes, para eliminar los microorganismos y las sustancias no deseadas.
El agua se somete a procesos biológicos, como el tratamiento en estanques de estabilización o en cadenas de lodos, para eliminar nutrientes y otros contaminantes orgánicos.
El agua se somete a una desinfección final, como un tratamiento con cloro, ozono o rayos UV, para eliminar cualquier microorganismo que haya quedado.
El agua tratada se almacena en depósitos para volver a usarla con fines específicos.
El sistema de reutilización de agua se supervisa regularmente para garantizar que funcione correctamente y que el agua tratada cumpla con los límites de calidad establecidos.
La reutilización del agua puede ayudar a reducir la necesidad de usar agua potable para fines no potables, lo que puede contribuir a preservar los recursos hídricos disponibles.
Reutilizar el agua puede salir más barato que usar agua potable, sobre todo en zonas donde el agua escasea o es cara.
La reutilización del agua puede ayudar a reducir la contaminación de los ríos y lagos, ya que el agua tratada es menos contaminante que el agua sin tratar.
La reutilización del agua puede ayudar a reducir la demanda de agua potable, lo que puede ser importante en zonas con escasez de agua o con crecimiento demográfico.
La reutilización del agua puede mejorar la seguridad hídrica, ya que puede ofrecer una fuente alternativa de agua en caso de que falte o escasee el agua potable.
La reutilización del agua puede ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que suele ser más eficiente desde el punto de vista energético que el tratamiento del agua potable.
Los sistemas de reutilización de agua se pueden usar en varias aplicaciones, entre ellas: