7 razones para externalizar tus operaciones de tratamiento de aguas residuales

Mantener una planta de tratamiento de agua o de aguas residuales (ETA/ETE) en pleno funcionamiento no es nada fácil, y mucho menos barato.

Hay estudios que indican que los costes de funcionamiento y mantenimiento de una planta depuradora de tamaño medio pueden superar los 2 millones de reales al año, teniendo en cuenta el consumo de energía, los insumos, la gestión de residuos y la mano de obra. Además de la inversión financiera, también está el Se exige un alto volumen de hojas de horas a las industrias, ya que gestionar una estación requiere equipos multidisciplinares que trabajen de forma ininterrumpida.

Además de las elevadas inversiones iniciales en infraestructura y equipamiento, hay gastos recurrentes en mano de obra cualificada, productos químicos, electricidad, mantenimiento preventivo y correctivo, además de constantes actualizaciones tecnológicas para cumplir con los requisitos medioambientales.

Cuando la gestión de estos procesos no está bien estructurada, el resultado puede ser un efecto dominó: aumento de los costes operativos, disminución de la eficiencia del tratamiento e incluso sanciones severas impuestas por los organismos de control.

Ante esta situación, muchas empresas han adoptado un modelo estratégico: externalizar las operaciones de tratamiento de agua y efluentes. Pero, ¿cuáles son, en la práctica, las ventajas de externalizar las operaciones de una planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) o de una planta de tratamiento de agua (PTA)?

A continuación, echa un vistazo a las 7 razones principales para externalizar tu planta de tratamiento:

1. Especialización técnica

Para gestionar una planta de tratamiento se necesitan conocimientos específicos sobre procesos físicos, químicos y biológicos. Contar con especialistas evita fallos y garantiza que el tratamiento se mantenga dentro de los parámetros medioambientales exigidos.

EP cuenta con un equipo multidisciplinar de más de 500 empleados repartidos en cinco divisiones: Ingeniería, Laboratorio, Equipos, Productos Químicos y Tecnología. Cada una de ellas se especializa en desarrollar soluciones a medida para las necesidades específicas de cada cliente.

2. Implantación de nuevas tecnologías

El sector medioambiental es muy dinámico y constantemente surgen nuevas tecnologías para optimizar procesos, reducir costes y aumentar la eficiencia. Sin embargo, las empresas no siempre cuentan con recursos internos para seguir el ritmo de estos cambios, por lo que tener un socio especializado que esté al tanto de las innovaciones del sector marca la diferencia.

EP cuenta con un departamento específico dedicado al estudio y desarrollo de la innovación y las nuevas tecnologías. El PDI (Investigación, Desarrollo e Innovación) es el laboratorio estratégico que pone a tu disposición nuestra experiencia en el sector con tecnologías nacionales e internacionales para el tratamiento del agua, los efluentes y la reutilización.

Además, EP cuenta con su propio software para la supervisión y el control remoto de las plantas de tratamiento, el STEP. La plataforma se ha desarrollado para supervisar y controlar de forma remota y en tiempo real los parámetros de control de las plantas depuradoras y de tratamiento de agua, lo que garantiza un funcionamiento eficiente y seguro, así como la supervisión remota de los sistemas de tratamiento de agua y efluentes.

3. Centrarse en la actividad principal

Es habitual que las empresas que se encargan internamente del funcionamiento de su planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) o de su planta de tratamiento de agua (PTA) acaben asignando equipos polivalentes, responsables no solo de la planta, sino también de otras muchas actividades. Esta práctica afecta a la eficiencia, ya que la gestión operativa de una planta exige dedicación exclusiva y conocimientos especializados.

Al hacerse cargo de la explotación, EP, con más de 50 años de experiencia en el tratamiento de agua y aguas residuales, permite que sus clientes se centren en sus actividades principales, mientras que los expertos se encargan de la gestión de la planta.

4. Flexibilidad en la gestión

Tratar con varios proveedores diferentes de productos químicos, equipos, análisis y mano de obra genera trámites burocráticos y dificulta la integración entre los procesos. Un modelo centralizado aporta agilidad y reduce los fallos de comunicación.

EP ofrece la Solución 360°, que integra todos los servicios relacionados con el tratamiento de aguas y efluentes en un único socio, lo que hace que la gestión sea más sencilla y eficiente.

5. Calidad y reducción de la rotación de personal

En las estaciones donde la gestión no está externalizada, es habitual que los profesionales se enfrenten a una falta de formación adecuada, a la ausencia de un plan de carrera y a una sobrecarga de trabajo. Estos factores aumentan la tasa de rotación y, por lo tanto, ponen en peligro la continuidad y la calidad del servicio. Cada cambio de operador implica un tiempo de adaptación, nuevas formaciones y el riesgo de que se produzcan fallos en el proceso.

EP aplica una gestión estructurada basada en los pilares ESG, que ofrece desarrollo profesional y valoración a sus empleados. Gracias a ello, mantiene una tasa de rotación de personal por debajo de la media del mercado, lo que se traduce en una mejora de la calidad de los servicios que presta.

6. Reducción de los costes operativos y mejora de la calidad técnica

Uno de los mayores retos de las estaciones es encontrar el equilibrio entre los costes y la eficiencia. El elevado consumo de productos químicos, las reparaciones y el desperdicio de agua afectan directamente al presupuesto de la empresa.

EP trabaja constantemente para reducir costes optimizando el uso de productos químicos, implantando nuevas tecnologías, fomentando la reutilización del agua y reduciendo las intervenciones correctivas.

7. Aumento de la productividad

Cuando los directivos no tienen que lidiar con problemas operativos de las plantas de tratamiento de aguas residuales (ETA) y las plantas de tratamiento de aguas residuales (ETE), pueden dedicar su tiempo y energía a lo que realmente aporta valor a la empresa: innovación, expansión y mejora de los procesos.

Gracias a la externalización que lleva a cabo EP, los clientes pueden mantener sus operaciones medioambientales en cumplimiento normativo y, además, ganan libertad para centrarse en sus objetivos estratégicos.

Cuenta con EP para gestionar tu planta de tratamiento de forma eficiente y económica

La La externalización operativa es uno de los servicios con los que EP más destaca en el mercado industrial brasileño, asegurándose de que las plantas depuradoras alcancen sus objetivos de la forma más eficiente posible.

Hoy en día, EP cuenta con más de 50 contratos para la explotación de plantas de tratamiento de aguas residuales, de agua o de reutilización, y opera en todo el territorio nacional. Contamos con una estructura única en el mercado que, además de la gestión de la explotación y el mantenimiento, ofrece servicios completos de tratamiento, como:

¿Quieres conocer de cerca cómo funcionan nuestras operaciones y entender cómo podemos transformar tu estación? ¡Ponte en contacto con nosotros ahora mismo!

Autor: Mauro Mecca