La escasez de agua es un problema inminente en muchas regiones de Brasil, lo que convierte a la reutilización del agua en un gran aliado para la sostenibilidad del negocio de muchas empresas. Los sistemas de ósmosis inversa (OI) son capaces de purificar el agua eliminando las sales disueltas mediante membranas semipermeables, con una producción de agua de baja salinidad que ronda el 75 % respecto al agua de entrada.
El reto a la hora de gestionar sistemas de ósmosis inversa (OI) radica en la capacidad de producir agua con baja salinidad con la menor intervención posible, limitándose a paradas para limpiezas químicas periódicas, cuando el caudal disminuye, el diferencial de presión aumenta y/o el rechazo de sales disminuye. Normalmente, las intervenciones se deben a las características del propio agua de alimentación del sistema de ósmosis inversa, lo que puede estar relacionado con la necesidad de un pretratamiento o con un pretratamiento ineficaz. En la práctica, hay que hacer algunos análisis para supervisar el equipo, como el SDI.
El SDI (Índice de densidad de sedimentos) es una prueba que se recomienda realizar directamente sobre el terreno en el agua de alimentación, en función de la variación de las incrustaciones en una membrana de microfiltración a presión constante durante el tiempo necesario para filtrar el volumen definido por el protocolo analítico estandarizado. A continuación te muestro el esquema de la figura 1:
Una vez estabilizada la presión en 2,1 bar (30 psi), se inicia la prueba recogiendo volúmenes de 500 ml en diferentes momentos, al inicio y al final, y aplicando la fórmula del SDI que aparece a continuación, se obtiene el resultado, que se interpreta según la tabla que aparece a continuación.
Para calcular el SDI se usa la siguiente fórmula:
SDI = 100 * (1 – Ti/Tf) / T
En el que:
Ti = Tiempo necesario para alcanzar los 500 ml.
Tf = Tiempo necesario para alcanzar los 500 ml tras 15 minutos de filtración.
T = Tiempo total de la prueba.
El resultado obtenido se interpreta en esta tabla 1, lo que aboga por tomar medidas inmediatas, teniendo en cuenta la necesidad de mejorar continuamente el proceso con el objetivo de lograr una alta productividad.